Cristiano está ansioso por jugar con el Barcelona
- Marca
- 20 mar 2015
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Cristiano Ronaldo aprieta los dientes. A tres días del Clásico, el delantero portugués del Real Madrid está deseoso de ofrecer su mejor versión en uno de esos partidos que sirven para distinguir a los buenos futbolistas de los simplemente grandes.
Y el triple Balón de Oro espera ratificar en el Camp Nou que pertenece a la estirpe de los elegidos.
Quienes le están viendo entrenar esta semana en Valdebebas están observando a un Cristiano a pleno rendimiento, totalmente enfocado en el desafío del Camp Nou y altamente motivado ante el partido que, según espera el vestuario blanco, pueda certificar un cambio en la tendencia negativa marcada por el juego del equipo en los últimos partidos, corregida —al menos en cuanto a resultados— en el partido ante el Levante.
Cristiano no marcó ante el conjunto granota, pero eso no ha hecho sino incrementar su instinto competitivo.
El último ejemplo se pudo ver en el entrenamiento de ayer. Bajo la lluvia que caía sobre Valdebebas, Carlo Ancelotti organizó una serie de partidillos mezclando jugadores. Nada relevante, ya que el once del Madrid para el Clásico está totalmente decidido en la mente del técnico de Reggiolo desde hace tiempo.
Lo que llamó la atención fue la voracidad que mostró Cristiano durante la práctica. Fue una pesadilla para sus compañeros, a los que su intensidad dejó de sorprender hace tiempo.
Además, se mostró especialmente inspirado de cara al gol. Hizo muchas y muy buenas dianas. Algo que, sin duda, incrementará su confianza de cara al Clásico, en especial después de ver cómo se le negaba el gol en varias ocasiones muy claras ante el Levante.
Cristiano ha cambiado el chip tras la amarga noche del pasado domingo y está convencido de que la suerte cara a gol va a volver y que la dinámica anotadora volverá a ser pronto la habitual.
Ni mucho menos tira el Pichichi, aunque lo que más le preocupa es recuperar la puntería en el Camp Nou, donde el Madrid se juega seguir vivo en la Liga. CR7 sabe que buena parte de la suerte del equipo depende de sus goles y por eso no ha bajado los brazos. El célebre grito de “uuuuuh” volvió a tronar ayer en Valdebebas.
Trece goles al Barça El equipo azulgrana siempre ha sido una pieza muy apetecible para Cristiano. Desde que está en España, se ha medido al conjunto azulgrana en 22 partidos —11 de Liga, dos de Champions, cinco de Copa del Rey y cuatro de Supercopa de España—, logrando 13 tantos. Solo en las semifinales de Champions 10-11 se fue de vacío el luso ante los catalanes.
Abrió, de penalti, el camino a la remontada madridista en el partido de la primera vuelta (3-1), aunque su mejor recuerdo en clave azulgrana es el gol decisivo que, en la temporada 11-12, la de la Liga de los récords, permitió al Madrid de José Mourinho salir del Camp Nou con más de medio título en el bolsillo. Una actuación que CR7 sueña con volver a repetir este domingo en el templo del eterno rival.
Cristiano, que tiene ganas de reivindicarse ante un sector de la prensa y del Bernabéu, sabe que los focos del Clásico volverán a estar sobre él. El Camp Nou le teme y no le va a recibir con flores precisamente, pero es exactamente eso lo que más le gusta a Cristiano Ronaldo, que casi siempre se crece en casa del eterno rival y cuando peor le vienen dadas.

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